Barakaldo volverá a medir la calidad del aire en los entornos escolares
Se trata de la segunda edición de este proyecto, que invita al alumnado de 3º de Primaria y la ESO a convertirse en pequeños científicos y aprender sobre contaminación, movilidad sostenible y salud
El área de Desarrollo Sostenible y Medio Natural del Ayuntamiento de Barakaldo continúa su apuesta por la mejora de la calidad ambiental y la implicación de la ciudadanía en la protección de su entorno. Así, durante el curso 2025-2026, se volverá a poner en marcha una nueva edición del proyecto ‘Ciencia ciudadana sobre calidad del aire y salud infantil’, una iniciativa que combina aprendizaje, investigación y sensibilización ambiental en los centros educativos del municipio y que está impulsado por el colectivo ecologista Sagarrak-Ekologistak Martxan.
Alba Delgado, concejala delegada del área de Desarrollo Sostenible y Medio Natural de Barakaldo, explica que “la campaña, que pretende acercar la ciencia ciudadana a las escuelas y concienciar sobre la movilidad urbana, se repite tras los buenos resultados del curso anterior y se desarrollará en cuatro nuevos centros escolares: CEIP Rontegi y los IES Beurko, IES Minas y Antonio Trueba”.
La propuesta, que fue presentada en el IES Beurko, está dirigida al alumnado del tercer ciclo de Primaria y la ESO, e invita a los niños a convertirse en pequeños científicos, midiendo los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) en su entorno escolar y elaborando un mapa de calidad del aire de Barakaldo. A través de esta experiencia práctica, el alumnado aprenderá sobre contaminación, movilidad sostenible y salud, desarrollando, además, habilidades de análisis y pensamiento crítico.
“Queremos que los más pequeños comprendan cómo su forma de desplazarse o los hábitos de su entorno afectan al aire que respiramos”, explica Alba Delgado. “Es una manera de educar en ciencia y sostenibilidad desde la experiencia directa”, precisa.
Este programa se desarrolla entre los meses de octubre y febrero en distintas fases: sesiones de formación para el profesorado, talleres con el alumnado, colocación de tubos medidores, análisis de las muestras y presentación pública de los resultados.
La metodología está alineada con el currículo competencial, fomentando un aprendizaje profundo y significativo basado en una situación real y cercana.
Compartir los resultados
En esta segunda edición participarán cuatro centros educativos pertenecientes a otros dos barrios de la ciudad, con la instalación de 60 tubos de medición. Los resultados se compartirán con toda la comunidad escolar y vecinal, favoreciendo la reflexión colectiva sobre cómo mejorar la calidad del aire en el municipio.
Alba Delgado recuerda que “la experiencia del curso anterior se valoró de forma muy positiva, tanto por los datos obtenidos como por el entusiasmo de los centros y los alumnos y alumnas”.
Asimismo, considera que este tipo de proyectos “son fundamentales para avanzar hacia una movilidad más saludable, segura y sostenible, y para preparar a la población ante la próxima implantación de la Zona de Bajas Emisiones en 2026”.