Gaztea Ruiz: “El amor es la emoción más potente, lo que nos acerca a los dioses”

Gaztea Ruiz recita un poema ante el público congregado

El barakaldés ha publicado ‘Fundido a Blanca’, un libro de 58 poemas que recorren la historia de amor con su pareja: “No soy pudoroso cuando muestro mi intimidad a través de la poesía”

¿Cómo nace la idea de reunir estos 58 poemas en ‘Fundido a Blanca’?
Este libro nació de una forma humilde. En un principio, eran solo poemas que le iba escribiendo a mi pareja, que precisamente se llama Blanca. Eran una demostración de amor, una especie de cuaderno de bitácora de nuestra relación. Se fueron sumando una cantidad de poemas considerable y, ante la posibilidad de publicar con la editorial Vitruvio, fue cuando se convirtieron en este libro.
 

¿Es especial convertir algo que forma parte de la intimidad en una obra de carácter público?
Me suelen hacer esta pregunta habitualmente. Llevo más de treinta años escribiendo y publicando poesía. Aunque muestre parte de mi intimidad, no soy nada pudoroso. Es decir, no soy nada pudoroso cuando lo hago a través de la poesía. Creo que es la mejor herramienta para hacerlo, la que te permite trasladar mejor esa mirada, esa emoción, esa realidad que estás viviendo.
 

¿Dirías que este libro es una historia de amor o un recorrido emocional?
Visto con perspectiva, podría definirse como un recorrido por una historia de amor. Por la historia de amor que tenemos Blanca y yo. En conjunto, este libro da testimonio de cómo hemos construido nuestra relación. Y continúa porque, de hecho, después de cerrar el libro he seguido escribiéndole poemas. Ahora mismo se podrían añadir casi veinte poemas más que en su día, cuando se cerró el poemario hace un año, no entraron porque no estaban escritos.


¿Qué crees que diferencia este libro de tus anteriores publicaciones?
Creo que es la primera vez que me he quitado la presión de demostrar lo buen poeta que soy. A veces, sobre todo cuando eres joven, quieres que se note lo bien que escribes. Con los años, esa pulsión afloja. En este libro no me ha importado caer en algunos lugares comunes o hacer poemas de amor con enfoques clásicos. Es, en cierto sentido, un libro que busca una emoción humilde e íntima.
 

¿Qué tiene el amor que lo convierte en una fuente tan potente para la poesía?
Supongo que es la emoción más potente que existe. Lo que nos acerca a los dioses. En mi caso y en el caso concreto de este libro, la potencia del amor reside en que es una promesa de salvación, una esperanza ante el despropósito que, a veces, es la vida.
 

¿Crees que la poesía sigue siendo un género que atrae lectores? ¿Y a qué crees que se debe?
La gente que lee poesía es una especie protegida. No hay demasiadas personas con gusto por los versos. Los lectores de poesía son lectores ‘premium’. Hace un año publiqué mi última novela y eso fue algo muy meritorio. Ahora, que acabo de publicar este libro de poesía, no es que sea meritorio, es que es casi un milagro. No se publica demasiada poesía porque se vende poco y se lee menos. Pero se lee, algo se lee. Yo mismo soy un gran lector de poesía.
 

¿De dónde sacas tu inspiración para escribir y cómo es el proceso creativo?
No puedo dejar de escribir. Lo he intentado en alguna ocasión y no me ha sido posible. Es lo que soy, escritor, poeta. Sobre la inspiración… es difícil explicarlo. Podría decir que surge del contraste entre mis sentimientos y la realidad. El mundo me duele, me cansa, me mancha y reacciono a eso con palabras, en busca de algo así como una redención. Suena un poco grandilocuente, pero no sé explicarlo mejor.
 

¿Qué autores tienes como referencia?
Mis fijos, si hablamos de poesía, son Manrique, Garcilaso, Quevedo y Góngora entre los antiguos. También, más cercanos, Hernández, Lorca, Machado y Salinas. No me puedo olvidar de Gloria Fuertes ni de nuestra Blanca Sarasua. No sé, tampoco me cierro a nada, últimamente le estoy dando a Cernuda…
 

¿Qué te gustaría que sintiera alguien al leer este libro?
Lo primero, el disfrute de las palabras, de los versos. Lo segundo, un testimonio amoroso que está lleno de esperanza. Un amor no sufriente, sino gozoso. Algo así… 
 

¿Qué influencia tiene Barakaldo en tu escritura y en tu forma de entender la poesía?
Tengo mucho vínculo con Barakaldo, de hecho, soy miembro de la Asociación de Escritores de Barakaldo – AEBAK. Para mí, Emil o Yolanda son referentes y compañeros de viajes literarios.