Sale a licitación la concesión de la cafetería y las actividades acuáticas de Zamalanda
El canon mínimo de explotación es de 1.900 euros mensuales y engloba tanto el uso hostelero como recreativo
Barakaldo ha abierto el plazo para presentar ofertas al concurso público para la concesión de la cafetería de Zamalanda, en el mayor corazón verde de la ciudad. Se trata de la segunda vez que esta concesión sale a licitación, después de que el procedimiento anterior quedara desierto. En esta nueva convocatoria se han introducido cambios relevantes para hacer más atractiva la concesión, incorporando a la explotación hostelera la gestión de actividades acuático-recreativas, ampliando así las posibilidades de uso y dinamización del entorno. “Zamalanda es un espacio espectacular que ofrece muchas oportunidades de uso. Creemos que unir ambos servicios puede animar a más hosteleros a mantener actividad en el parque”, indica David Solla, presidente de Inguralde.
La concesión contempla el desarrollo de una actividad náutico-recreativa de carácter público, compatible con el uso general del parque y la dársena, junto con el servicio de cafetería. El canon mínimo establecido es de 1.900 euros mensuales, que engloba ambos usos. La actividad mínima y obligatoria será la náutico-recreativa a remo, que incluirá canoas, piraguas, tablas de paddle surf y otras disciplinas, las cuales podrán almacenarse en el interior del local creado para este fin junto a la cafetería.
De forma complementaria, el pliego permite otras actividades acuáticas como hidropedales, velomares o motos de agua, siempre que su uso sea razonable, no interfiera con actividades municipales, cumpla la normativa sectorial vigente y cuente con los permisos correspondientes.
Asimismo, se admiten de manera residual otras actividades de ocio y deporte vinculadas al parque, como la pesca recreativa o el uso de bicicletas y elementos de movilidad personal.
Control municipal
El concesionario definirá los horarios y tarifas de las actividades lúdicas dentro de los límites establecidos en el pliego. “Habrá un control municipal para garantizar un uso lúdico, accesible y compatible con el entorno natural, evitando usos intensivos o privatizadores. Además toda la información al público deberá ser bilingüe, euskera y castellano, y accesible”, ha añade Solla.
“Volvemos a intentar dar vida a la cafetería y las actividades acuáticas porque apostamos por Zamalanda como un espacio de ocio sostenible, abierto a toda la ciudadanía y en plena conexión con la ría; un espacio que recuerda el pasado con orgullo y mira al futuro ofreciendo oportunidades de disfrutar de la naturaleza y del agua”, concluye.
